Reminencias recesivas, telúricas réplicas

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Olvidarte
es la negación de una existencia,
es rehusar a un parnaso,
dejar de lado un desorden incontable
de hipérboles lúdicas y muestras de fe.

Es no tomar en cuenta el cronómetro del sol,
irrespetar las cuentas rezadas por la anciana,
callar de golpe el viento y el bambú,
sufrir el vértigo del filo de la espada,
dormir con chupón al hecho inexorable,
aprobar el curso de amar, y no aprender.

Olvidarte, es decir, recordarte en negativo,
le consume tanta sangre a la pared y los relojes
que la una se inclina entre el bahareque y el siglo
y los otros padecen tal vergüenza incontenible
que pierden su cordura en quince para las doce.

Olvidarte, al fin, es una farsa tan completa
que roja de hipocresía
se esconde la vana fuerza,
la sonrisa defendible,
los besos en horas muertas,
y la vida se disfraza vistiendo otra vil careta,
y suele llegar el alba, ¡pero mi noche se queda!

Olvidarte…
nunca escogió peor morada
mi tristeza…

6 comentarios:

Amorexia dijo...

Me dejo las ultimas tres líneas como un tesoro... lo demás lo llevo puesto encima, lo usaré para lamerme las heridas.

Juan de los Palotes dijo...

Plaf,Plaf,Plaf!
Se lo aplaude Poeta!
Poemón de putas y madres!

Horacio

Hijo de la Luna dijo...

me gusto..era como lo que me faltaba para inspirar a la desolacion y a la muerte que regala florcitas

Balandra dijo...

En resumen no hay formula para olvidar lo que no se quiere olvidar..
Vaya paradoja

Balandra

Verónica Cento dijo...

Qué tal, Cesar?

La fotografía que colocaste me parece muy cruda, quizás por la imagen de las telas de araña cubriendo a la mujer.
¿Poetas de los buenos o de los malos?
yo diría de los buenos...voy a seguir leyendo un ratito más tu blog.

Saludos, un placer.

Anónimo dijo...

Mucha inspiración y aprendizaje para llegar a ese poema. Bien merecida esa publicación Cesitar... FELICIDADES